Estados Unidos e Irán buscan reactivar el diálogo diplomático este fin de semana en Pakistán, después del fracaso de conversaciones previas ocurrido el 11 de abril. La llegada del canciller iraní Abás Araqchi y de los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner genera expectativas sobre un posible acuerdo, aunque Teherán niega planes concretos de encuentro.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt señaló que Donald Trump decidió enviar a sus representantes "para escuchar a los iraníes" y destacó: "Sin duda, hemos visto algunos avances del lado iraní en los últimos dos días". Pakistán actúa como mediador en las negociaciones en un contexto donde el alto el fuego fue prorrogado unilateralmente por Estados Unidos de forma indefinida.
Araqchi continuará su gira hacia Omán y Moscú para realizar consultas regionales, mientras Washington mantiene la expectativa sobre los resultados de estas tratativas. La portavoz precisó que el vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación anterior, no viajará en esta ocasión, aunque podría participar más adelante si hay progresos significativos.
Las noticias sobre las negociaciones ya impactaron en los mercados financieros globales. El precio del petróleo Brent retrocedió hasta los 105,33 dólares, mientras que el WTI registró una caída del 1,51%. Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, indicó que "el mercado está bajo presión y a la espera de las negociaciones" y señaló que se espera una resolución que incluya la reapertura del estrecho de Ormuz. Los precios actuales siguen muy por encima de los 70 dólares previos al estallido del conflicto.
En paralelo, la situación militar en el estrecho de Ormuz permanece crítica. Por este paso circula una quinta parte del petróleo mundial, controlado por Irán, que atacó tres barcos esta semana. En respuesta, Estados Unidos mantiene el bloqueo de puertos iraníes, y Trump ordenó a las fuerzas armadas "disparar y matar" a cualquier embarcación pequeña sospechosa de colocar minas en la zona.
La comunidad internacional observa con cautela este nuevo intento de diálogo, que busca frenar una guerra que ha dejado miles de muertos en Oriente Medio. El resultado de este encuentro determinará si la tregua indefinida se convierte en un tratado de paz duradero y si se normalizan las exportaciones de hidrocarburos.

