Estados Unidos e Irán enviaron delegaciones a Pakistán este fin de semana para retomar conversaciones de paz, dos semanas después de que un intento anterior fracasara apenas horas después de iniciarse. Las negociaciones se desarrollan en medio de tensiones continuas en el estrecho de Ormuz y sin confirmación oficial de diálogos directos entre ambas partes.

El ministro iraní de Asuntos Exteriores Abás Araqchi llegó a Islamabad el viernes por la noche. Según un comunicado de la cancillería pakistaní, sostendrá reuniones con altos funcionarios del país para abordar los últimos acontecimientos regionales y los esfuerzos por la paz y la estabilidad. Sin embargo, la televisión estatal iraní informó que el canciller no tiene previsto encontrarse con negociadores estadounidenses.

Por su parte, la Casa Blanca anunció que Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del presidente Donald Trump, viajarían el sábado a Pakistán para mantener conversaciones con representantes de la delegación iraní. La portavoz presidencial Karoline Leavitt señaló que Teherán había solicitado este encuentro y que Trump decidió enviar a sus emisarios "para escuchar a los iraníes". Leavitt afirmó haber visto "algunos avances del lado iraní" en los últimos dos días, aunque no proporcionó detalles.

El vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación estadounidense en una reunión anterior el 11 de abril, no realizará este viaje, pero podría unirse más adelante en caso de progresos. Araqchi continuará una gira regional que lo llevará a Mascate y Moscú para consultas bilaterales sobre la situación regional.

Los mercados reaccionaron positivamente a los anuncios de negociaciones. El crudo Brent osciló entre 103 y más de 107 dólares por barril el viernes, subiendo 0,25% hasta los 105,33 dólares. El analista Andy Lipow señaló que el mercado espera que las negociaciones conduzcan a la resolución del conflicto y la reapertura del estrecho de Ormuz.

Pakistán ha mediado para que ambas partes regresen a la mesa de negociación. El país solicitó a Trump una prórroga indefinida del alto el fuego para permitir más tiempo para las gestiones diplomáticas, lo que fue concedido esta semana. Las tensiones en el estrecho persisten: Irán atacó tres barcos esta semana mientras mantiene el control de la zona, y Estados Unidos continúa su bloqueo de puertos iraníes.