Un cilindro lleno de explosivos lanzado el sábado por presuntos disidentes de las FARC en la Vía Panamericana dejó 19 civiles muertos en el departamento colombiano del Cauca. El ataque ocurrió en un sector conocido como El Túnel, en el municipio de Cajibío, donde el artefacto cayó sobre un autobús y destruyó también otros vehículos que circulaban por la carretera, además de dañar un tramo de la vía. Las autoridades confirmaron el saldo este domingo y declararon tres días de duelo por la tragedia.

El Instituto de Medicina Legal iniciò labores de abordaje forense con seis equipos interdisciplinarios integrados por médicos forenses, odontólogos, antropólogos y técnicos para la identificación de las víctimas y la determinación de las causas de muerte. Además de los fallecidos, se registraron más de 48 civiles heridos, cinco de ellos menores de edad, según la información de las autoridades locales.

La ofensiva de las disidencias de las FARC en la región ha generado una compleja situación de orden público que se extiende a varios municipios del Cauca, incluyendo Caloto, El Tambo, Guachené, Mercaderes, Miranda, Timbio y Patía, así como a los departamentos vecinos de Valle del Cauca y Nariño.

En respuesta al deterioro de la seguridad, el Ministerio de Defensa anunció un refuerzo militar en la zona con el despliegue de 13 pelotones de caballería blindados, 12 de infantería y el envío de más unidades policiales a lo largo de la Panamericana. El ministro de Defensa, Padro Sánchez Suárez, identificó a los responsables como "narcoterroristas de las disidencias del cartel de alias Mordisco".

Las autoridades colombianas atribuyeron el ataque a la columna Jaime Martínez, dirigida por Iván Idrobo Arredondo, alias Marlon, quien pasó a ser buscado con una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos. Esta columna integra el Estado Mayor Central, la principal disidencia de las FARC, liderada por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, señalado como el hombre más buscado de Colombia.