Las Fuerzas Armadas de Colombia confirmaron oficialmente que los jóvenes de la cohorte 2008 deberán prestar servicio militar obligatorio al alcanzar la mayoría de edad. El Gobierno establece una permanencia de doce meses para quienes cuenten con título de bachiller y ofrece una bonificación mensual equivalente a un salario mínimo legal vigente. Todos los ciudadanos colombianos que cumplen 18 años deben presentarse ante el Ejército Nacional para definir su situación jurídica y militar.
La duración del servicio no es uniforme. Los jóvenes con diploma de educación secundaria completa cumplen doce meses, mientras que quienes aún no finalizan sus estudios deberán permanecer dieciocho meses realizando tareas de apoyo logístico, vigilancia y programas comunitarios. Este sistema opera bajo el marco de la Ley 1861 de 2017, normativa que transformó el modelo de reclutamiento anterior para adaptarlo a necesidades actuales del Estado, priorizando la profesionalización y mejora de condiciones de vida del soldado.
Además de la bonificación mensual, el Estado garantiza alimentación completa, alojamiento, uniformes y cobertura total en servicios de salud durante toda la permanencia. Al finalizar el servicio, los soldados reciben un pago adicional de licenciamiento y apoyo para su reintegración a la vida civil.
La obligatoriedad rige para hombres entre 18 y 24 años, pero existen exenciones específicas. Quedan exentos quienes presentan discapacidades físicas comprobables o condiciones médicas severas incompatibles con la vida militar. También se encuentran fuera del llamado los hombres casados, quienes tengan hijos a cargo, los que sean único sustento económico de padres o hermanos, y miembros de comunidades indígenas que habiten en sus territorios. Las mujeres mantienen estatus de voluntariedad y no enfrentan obligación ni sanciones legales. Para quienes no aplican a excepciones pero no desean prestar el servicio, la ley permite en ciertas situaciones el pago de una cuota de compensación militar, regularizando así la situación legal frente a las autoridades.

