El gobernador Ignacio Torres completó esta semana el traspaso de Manantiales Behr a PECOM, sellando así la salida definitiva de YPF de Chubut. La transacción dejó en evidencia el colapso del sector petrolero, que perdió más de 7 mil empleos.

Torres celebró el cambio de operadora durante una asamblea gremial petrolera, aunque no brindó declaraciones a la prensa durante el anuncio. Reconoció que las empresas petroleras necesitan aumentar inversiones, especialmente considerando que el barril superó los 100 dólares. "Lo que gana cada operadora por cada barril que se vende es prácticamente el doble de lo que se ganaba hace algunos meses", señaló, advirtiendo que planificará reuniones con operadores para exigir que las ganancias extras se reflejen en más trabajo y empleo. PECOM se comprometió a invertir 191 millones de dólares en los próximos 18 meses con equipamiento de perforación y workover.

El escenario político se fractura mientras la provincia se hunde. Una pintada en Rawson que mencionaba nombres de posibles candidatos para 2027 desató respuestas airadas. El diputado nacional Juan Pablo Luque cuestionó que se gaste recursos en "falsas" campañas cuando debería pagarse a los docentes. El intendente de Rawson, Damián Biss, calificó el acto como "opereta" y "chiste de mal gusto", negando ser candidato a nada.

En el acto del 1 de mayo, la CGT y el peronismo local reconocieron la crisis sin ambages. Más de 10 mil trabajadores perdieron empleo en dos años. Gustavo Fita, secretario general de la CGT y presidente del PJ chubutense, habló del hambre visible en las calles y la falta de consumo. "No hay nada para festejar", expresó. El diputado nacional petrolero Jorge Ávila pidió "paciencia y esperanza", aunque recibió críticas de presentes por su accionar durante la crisis.

Las ausencias en el acto del 1 de mayo evidenciaron fracturas internas en la oposición: no estuvieron el intendente Othar Macharashvili ni los diputados Juan Pablo Luque y José Glinski, quienes participaban de espacios paralelos. También brilló por su ausencia Raúl Silva de la UOCRA, sector de la construcción golpeado por la crisis.

Para las próximas semanas se avecinan nuevas tensiones: están previstas protestas de docentes, sanitarios y otros sectores que reclaman mejoras salariales e infraestructura. Medios nacionales ya consultan sobre la realidad chubutense, mientras la provincia espera definiciones en materia de paritarias.