Un avión de carga no tripulado de 75 toneladas realizó el primer vuelo de prueba mundial de un motor turbopropulsor alimentado con hidrógeno. La aeronave despegó el 4 de abril de 2026 en un aeropuerto de Zhuzhou, en la provincia china de Hunan, ejecutando maniobras programadas antes de aterrizar sin incidentes.

Durante los 16 minutos que duró el ensayo, la aeronave se mantuvo a una altitud de 300 metros, cubrió una distancia de 36 kilómetros y alcanzó una velocidad de 220 km/h. El vuelo completó todas las maniobras previstas conforme a lo planeado, marcando un hito en la búsqueda de alternativas energéticas para la aviación.

El aparato estuvo impulsado por el AEP100, un motor turbopropulsor a hidrógeno de clase megavatio desarrollado en China. Según la Aero Engine Corporation of China, el motor funcionó normalmente durante todo el vuelo y se encontraba en buen estado al finalizar la prueba, lo que resulta significativo considerando que mantener el funcionamiento estable a lo largo de toda la secuencia es fundamental para validar la tecnología.

La elección de una plataforma de carga sin tripulación para esta prueba responde a un enfoque lógico para ensayos iniciales, ya que permite probar el rendimiento y la operación en condiciones más controladas comparado con un avión comercial de pasajeros o un prototipo de largo alcance.

Si bien el vuelo fue exitoso, aún hay camino por recorrer. Los especialistas señalan que quedan pendientes más ensayos, certificaciones, desarrollo de infraestructura y validación de costos antes de que el sistema pueda considerarse listo para una operación extendida y uso a gran escala.