La Central General del Trabajo enfrenta un punto de inflexión en su estrategia política y sindical tras el fracaso en detener la reforma laboral en la Justicia. Con la movilización del Día del Trabajador programada para el jueves próximo, la cúpula cegetista reconoce la necesidad de recalcular su accionar en un contexto marcado por críticos indicadores de empleo y salarios.
Desde la CGT sostienen que cualquier cambio en la situación socioeconómica actual dependerá de que Javier Milei pierda las elecciones de 2027. Con ese horizonte, algunos dirigentes promueven convertir a la central sindical en el eje de reconstrucción del peronismo, buscando reunirse con potenciales candidatos presidenciales del partido para generar consensos y enfrentar electoralmente al Gobierno.
Entre los encuentros con sabor electoral, la CGT se reunió con el influencer evangélico Dante Gebel, quien podría ser candidato presidencial con apoyo sindicalista. Sin embargo, el secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, aclaró que "la CGT aún no tiene candidato para el año que viene" y que se discutirá "un criterio para generar un reordenamiento".
Dentro de la dirigencia cegetista hay apoyo hacia diferentes postulantes: algunos respaldan a Axel Kicillof, otros a Dante Gebel y algunos a Sergio Uñac. Los máximos líderes coinciden en que evitar la ruptura es fundamental para tener chances contra Milei.
Mientras avanza en su estrategia política, la CGT impulsa iniciativas alternativas. Firmará un convenio con la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA para crear un observatorio de estadísticas socioeconómicas y laborales que elabore índices de inflación alternativos. Además, negocia con la Universidad Tecnológica Nacional la creación de una escuela de oficios.
El Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), sector crítico con la moderación cegetista, continúa ganando adhesiones. Recientemente sumó dirigentes de la UTA y metrodelegados, consolidándose como una alternativa más combativa.

