Durante la primera jornada de las Jornadas de Alfabetización realizadas en el marco de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, la investigadora del CONICET Beatriz Diuk abordó los desafíos actuales de la educación y el rol fundamental de los docentes en los procesos de enseñanza. Su exposición en el auditorio de Ticmas se centró en la necesidad de claridad pedagógica y reflexión continua en las prácticas educativas.
Diuk enfatizó la importancia de que los docentes se formulen preguntas permanentemente sobre sus estudiantes y objetivos de aprendizaje. Según sus palabras, este cuestionamiento constante es "la mejor manera de conectarse con otros" y de evitar el aislamiento profesional. Sostuvo que la práctica educativa requiere un proceso profundamente reflexivo y que los maestros deben confiar en lo que observan en el desempeño de cada alumno, incluso en sus errores y dudas.
La investigadora planteó una crítica a la distancia que existe entre el conocimiento académico y la experiencia práctica de los docentes. Agregó que el clima de polarización en debates educativos tiende a paralizar a los maestros al presentar posturas extremas sin espacios intermedios. Frente a esto, propuso avanzar gradualmente hacia nuevas comprensiones de la alfabetización, siempre sustentadas en el conocimiento real del contexto.
Diuk cuestionó la separación entre comprensión lectora y sistema de escritura, subrayando que ambos componentes deben estar presentes en las aulas. También reivindicó la enseñanza explícita de las letras, práctica que ha sido desplazada en algunos discursos pedagógicos por considerarla "antigua". "¿En qué modernidad dejamos a miles de chicos sin saber escribir?", se preguntó, aclarando que el problema no radica en los contenidos tradicionales sino en las metodologías aplicadas.
Entre sus observaciones finales, señaló que el tiempo destinado a la alfabetización debería ser mayor al que establecen los diseños curriculares, especialmente en primer grado, ya que representa "una herramienta que abre la puerta al mundo de los grandes". Diuk concluyó su mensaje dirigiéndose tanto a docentes como a familias, instando a recuperar el "momento mágico de la lectura" y a garantizar la asistencia escolar, afirmando que "la escuela tendrá sus problemas, pero es mucho mejor que la no escuela".

