La inteligencia artificial ha desencadenado una nueva ola de despidos a nivel global durante 2026, afectando tanto a grandes empresas tecnológicas como a otros sectores económicos, incluyendo España. El fenómeno responde a la necesidad de empresas como Amazon, Meta, Oracle y Microsoft de financiar inversiones multimillonarias en IA mediante la reducción de costes, combinado con procesos de automatización que disminuyen la demanda de ciertos perfiles profesionales.

Fernando Suárez, presidente del Consejo General de Colegios de Ingeniería en Informática, ha explicado que las compañías están reajustando sus plantillas mientras reorientan el talento hacia modelos de negocio donde la IA es central para competir. Aunque se producen despidos en áreas como desarrollo de software, atención al cliente, marketing y análisis de datos, paralelamente crece la demanda de perfiles especializados en estas tecnologías.

El sector de la consultoría también ha sido impactado. Capgemini ha anunciado la salida de 748 empleados en España esta semana, mientras que Inetum prevé despedir a algo más de 400 trabajadores en el país. Estos anuncios forman parte de una tendencia que comenzó en 2025 pero se ha intensificado en 2026.

Según el portal Layoffs.fyi, especializado en el seguimiento de despidos tecnológicos, solo en marzo se anunciaron 45.800 despidos mundiales. Entre enero y marzo se registraron 81.747 anuncios de salidas en empresas tecnológicas, cifra que supera las 90.000 al incluir abril. Oracle concentró 30.000 de los despidos de marzo en el contexto de expansión de sus centros de datos.

Amazon fue pionera en enero con al menos 16.000 despidos. Meta planea reducción de aproximadamente 8.000 empleados, mientras que Microsoft ofrece jubilación anticipada incentivada que podría afectar a cerca de 8.800 personas. Nike también planea despedir a 1.400 trabajadores del área tecnológica.

Desde el sindicato UGT, José Varela ha advertido sobre la necesidad de diferenciar entre sustitución directa por IA y su uso como justificación de despidos, cuestionando si la regulación laboral debería facilitar estos ajustes.