La Universidad del Magdalena certificó a 147 estudiantes en programas técnicos laborales a través del Centro para la Regionalización de la Educación y las Oportunidades (CREO). La ceremonia destacó historias de superación e inclusión que reflejan el impacto de una formación orientada al desarrollo de competencias prácticas.
Los egresados provienen de nueve programas adscritos a tres facultades. En Humanidades se certificaron estudiantes en Auxiliar de Juzgados y Tribunales, Producción Gráfica y Animación Digital, y Oficinista, Clasificación y Archivo. La facultad de Ciencias Empresariales y Económicas otorgó certificaciones en Auxiliar Administrativo, Auxiliar Contable y Cocina Tradicional Colombiana. Desde Ingeniería se certificaron técnicos en Almacenamiento, Recibo y Despacho de Mercancías, Instalador de Sistemas de Refrigeración Comercial e Industrial, y Operador de Equipo Pesado.
Wilson Velásquez Bastidas, director del CREO, enfatizó durante la ceremonia que la educación debe formar buenos ciudadanos. Señaló que la vida va más allá de las calificaciones académicas, invitando a los graduados a cultivar la tolerancia, el respeto y la gratitud.
El rector Pablo Vera Salazar transmitió un mensaje sobre el poder transformador de la educación, expresando que tiene la capacidad de romper dificultades y abrir caminos de oportunidades, apostando por la libertad y la dignidad de las personas y sus comunidades.
Entre las historias destacadas está la de Jesica Vanessa Ariza Pérez, certificada en Producción Gráfica y Animación Digital, quien recibió su reconocimiento acompañada de su hijo y su hermana, subrayando que la perseverancia permite salir adelante ante los desafíos.
Javier Alberto Domínguez Avendaño, egresado del programa de Cocina Tradicional Colombiana, presentó su emprendimiento que reinterpreta la gastronomía colombiana con productos innovadores como hamburguesas de pan de fríjol y carne de lengua de res.
Ailin Gabriela Lara Caro fue la única mujer certificada como Técnico Laboral en Operador de Equipo Pesado en su cohorte, convirtiéndose en un referente de inclusión en sectores tradicionalmente masculinizados.

