La Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur realizó una jornada de plantación de canelo en la Nave Tierra Ushuaia, la vivienda ecológica autosustentable ubicada en los alrededores de la rotonda del CADIC. La actividad incluyó la participación de estudiantes de 3° B de la Escuela N°13 Almirante Guillermo Brown, docentes, investigadores y representantes de organismos públicos, y se enmarcó en la conmemoración del Día Internacional de la Madre Tierra.
El canelo (Drimys winteri) es un árbol nativo de los bosques fueguinos con flores blancas que crece en la costa sur de Tierra del Fuego. Los pueblos Selk'nam y Yagan le otorgaron nombres propios en sus lenguas —chalkéniké, choól, chol y líus, respectivamente— y lo utilizaron tradicionalmente como analgésico y antiséptico. En la actualidad, se reconocen sus propiedades medicinales gracias a la presencia de vitamina C, taninos, flavonoides y aceites esenciales. Sus frutos, conocidos como "pimienta de canelo", poseen sabor aromático y levemente picante, razón por la cual se emplean como condimento en preparaciones culinarias.
La iniciativa forma parte del proyecto de investigación "Tras los pasos del Canelo. Educación Ambiental y Conservación de la Biodiversidad", dirigido por la Dra. Gimena Bustamante del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales, con la participación de la Dra. Nancy Fernández del Instituto de Educación y Conocimiento. Según Bustamante, "el canelo es importante en Tierra del Fuego porque constituye una especie nativa clave para la biodiversidad local, con valor ecológico, cultural y medicinal".
La propuesta busca generar conciencia sobre el cuidado de los recursos naturales y trabajar bajo la consigna "Conocer es cuidar". Se sumaron instituciones como CADIC-CONICET, INTA, Administración de Parques Nacionales, Ministerio de Producción y Ambiente, Municipalidad de Ushuaia y la Asociación Mane'kenk.
El proyecto también proporciona recomendaciones para la recolección responsable del canelo: evitar dañar la planta, dejar frutos para la regeneración del bosque y la fauna, no alterar su entorno, alternar sitios de recolección y recopilar solo lo accesible sin trepar.

