La mezcla mexicana de petróleo registró un precio de cierre de 97,5 dólares por barril el viernes 24 de abril, según datos publicados por Petróleos Mexicanos en su página web oficial. El organismo estatal calcula este valor diariamente mediante fórmulas de precios específicas por región geográfica.

El petróleo mexicano se comercializa en tres variedades según su densidad: Maya, Istmo y Olmeca. Cada una presenta características particulares que determinan su aplicación industrial. El crudo Maya representa el 54% de la producción nacional y se clasifica como pesado, mientras que el Istmo constituye el 33% y se considera ligero. El restante 12% corresponde al Olmeca, categorizado como superligero.

La mezcla Maya destaca como la más competitiva en el mercado internacional, siendo la de mayor volumen exportado. Aunque su densidad menor afecta el rendimiento en la producción de gasolinas y diésel, resulta particularmente valiosa para generar energía de uso doméstico. El crudo Istmo, por su parte, ofrece mayor rendimiento en la obtención de gasolinas y destilados intermedios. El Olmeca se utiliza principalmente para la fabricación de lubricantes y petroquímicos.

Durante 2020, Pemex exportó un promedio de 140 mil barriles diarios de crudo ligero, mientras que la producción total diaria alcanzó un millón 705 mil barriles. Esta cifra superó en cuatro mil barriles diarios la producción promedio del año anterior, marcando el fin de una tendencia decreciente que se prolongaba durante quince años.

La empresa productiva del estado mantiene su posición como principal productor de crudo en México, aportando el 98,8% de la producción nacional en 2020. Las empresas privadas representaron apenas el 1,2% restante. Este dominio se fortaleció con la incorporación de 146,5 mil barriles diarios provenientes de campos nuevos que iniciaron operaciones en el primer semestre de 2019.