Un relevamiento nacional realizado por la consultora Delfos revela una situación crítica en el mercado laboral argentino. La insuficiencia salarial ha llevado a que cuatro de cada diez trabajadores busquen una segunda fuente de ingresos, ya que su empleo principal no cubre sus necesidades básicas.
Los números del estudio son preocupantes. El 52% de los argentinos consultados manifestó no llegar a fin de mes, cifra que representa el máximo histórico registrado por la consultora. Si a este grupo se suma otro 31% que afirma alcanzar el cierre del mes "con lo justo", el porcentaje de población en situación de vulnerabilidad económica asciende al 83%. En contraste, apenas el 17% de los encuestados posee capacidad de ahorro.
El fenómeno de búsqueda de empleo adquiere características particulares. Aunque el 43% de los argentinos está activamente buscando trabajo, la mayor parte lo hace para complementar sus ingresos actuales, no por desocupación. Este patrón afecta transversalmente a diversos sectores: trabajadores independientes y empleados del sector privado lideran la búsqueda de ingresos adicionales, mientras que jubilados representan el 14% de quienes buscan un segundo empleo. Los jóvenes constituyen un público particularmente afectado por la informalidad laboral, lo que los obliga a múltiples ocupaciones simultáneamente.
La presión sobre los ingresos no es uniforme geográficamente. La mayor concentración de demanda por un segundo trabajo se registra en el Gran Buenos Aires con 20%, seguida por el NEA con 19% y el NOA con 17%.
Esta situación genera un malestar generalizado en la sociedad. El 49% de los consultados considera que su situación económica personal es mala. Según los analistas, el problema central no radica en la falta de acceso al empleo, sino en la degradación de la calidad de los ingresos, que mantiene a la mayoría de los trabajadores en una zona de vulnerabilidad económica.

