Nissan confirmó que estudia modificar su estructura empresarial en Argentina y negocia con los grupos SIMPA y TAGLE para traspasar la importación y distribución de sus vehículos en el país. Este cambio llega menos de un año después de que la automotriz japonesa finalizara la fabricación de la pickup Frontier en su planta de Santa Isabel, Córdoba, en 2025.

La reconfiguración responde a una estrategia de adaptación a un mercado que ha vuelto a abrirse a las importaciones. Nissan busca migrar hacia un modelo más flexible y eficiente, delegando operaciones clave a socios locales con experiencia comprobada en comercialización y distribución. Aunque la empresa evitó confirmar una venta formal de su filial, fuentes del mercado indican que las conversaciones podrían incluir la transferencia de parte de la operación local.

La compañía señaló que está "evaluando alternativas" para garantizar la sustentabilidad de su negocio en el país, pero aclaró que no tiene intención de retirarse de Argentina. Enfatizó el mantenimiento de sus operaciones, la red de concesionarios y los servicios posventa como mecanismo para mantener la confianza de clientes y aliados comerciales.

El Grupo SIMPA, principal actor en importación y comercialización de vehículos con larga trayectoria en motos a través de marcas como Royal Enfield, KTM y Husqvarna, ha expandido su presencia hacia el segmento automotor. El Grupo TAGLE, con base en Córdoba, posee extensa experiencia en el sector automotor local con participación en comercialización, servicios y representación de marcas internacionales.

La transición hacia un modelo de importador-distribuidor no es nueva en la industria automotriz argentina. En los últimos años, diversas marcas han adoptado estructuras más livianas, tercerizando funciones para reducir costos y adaptarse a la volatilidad del mercado. Las negociaciones aún carecen de plazos definidos.