Un correo electrónico supuestamente filtrado del Pentágono sugiere que la administración Trump podría modificar su posición respecto a las Islas Malvinas, dejando de respaldar a Gran Bretaña para favorecer el reclamo de soberanía argentino. Esta información generó reacciones inmediatas en el Reino Unido, donde la canciller británica reafirmó la posición oficial de su país sobre el territorio.
A través de su cuenta en X, la canciller Yvette Cooper expresó el posicionamiento británico: "Las Islas Malvinas son británicas: la soberanía reside en el Reino Unido, pero la autodeterminación corresponde a los isleños". Cooper también hizo referencia al apoyo de un miembro del Parlamento, Stephen Doughty, quien había reiterado en sesiones parlamentarias esta semana el compromiso inquebrantable de Gran Bretaña con las islas.
En Argentina, el presidente Javier Milei celebró el aparente cambio de postura de Washington. Durante una entrevista en un canal de streaming, el mandatario expresó que su gobierno está llevando adelante todas las acciones posibles para que las Islas Malvinas vuelvan bajo soberanía argentina. "La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, hay que hacerlo con cerebro", afirmó Milei.
El presidente argentino también hizo referencia a una cita que atribuyó a Marshall al hablar sobre los pasos a seguir en el reclamo de soberanía: "Cerebro frío al servicio de corazón caliente".
Según la información filtrada, el posible cambio de posición estadounidense podría estar relacionado con la postura británica respecto a conflictos en Medio Oriente, particularmente en relación con la Guerra en Medio Oriente y la situación del estrecho de Ormuz.

