Investigadores de universidades británicas y instituciones keniatas descubrieron un nuevo coronavirus en murciélagos que posee la capacidad de penetrar células humanas mediante un mecanismo de infección no identificado previamente. El virus, designado como CcCoV-KY43, fue analizado en un estudio publicado en la revista Nature que busca mejorar la detección temprana de posibles amenazas zoonóticas.

El hallazgo forma parte de los esfuerzos científicos realizados tras la pandemia de COVID-19 para anticipar nuevas amenazas de saltos de patógenos desde animales hacia humanos. Los científicos participantes señalaron que "identificar virus con potencial zoonótico a partir de su capacidad de entrar en células humanas es un componente crítico de la predicción, prevención y preparación ante pandemias".

Para realizar el descubrimiento, el equipo seleccionó proteínas de la Espiga de 27 coronavirus de murciélagos obtenidas de bases de datos genéticas. Estas proteínas fueron sintetizadas y probadas contra una biblioteca de receptores humanos. Los ensayos revelaron que la proteína de la Espiga de CcCoV-KY43 logra ingresar en células humanas utilizando el receptor CEACAM6, una vía de entrada nunca antes documentada para este tipo de virus.

Antes de este trabajo, únicamente dos receptores celulares eran reconocidos como rutas de acceso para alfacoronavirus en humanos. El análisis estructural determinó que la proteína se une al dominio N-terminal tipo inmunoglobulina de CEACAM6, y que al expresar este receptor en grandes cantidades, las células humanas se volvieron vulnerables al ingreso viral.

El equipo de investigadores analizó sueros de personas que habitan regiones cercanas a los murciélagos portadores en Kenia y no encontró evidencia de infecciones recientes por este virus en la población humana. Los científicos también detectaron que otros coronavirus relacionados con CcCoV-KY43, hallados en Kenia, utilizan CEACAM6 para ingresar en células humanas, y que coronavirus de murciélagos procedentes de Rusia y China podrían emplear variantes similares en otros mamíferos.

Los investigadores reconocieron que su trabajo empleó proteínas sintéticas y modelos de laboratorio, no el virus completo, por lo que aún desconocen cómo se comportaría el virus en condiciones reales. Recomendaron reforzar la vigilancia de coronavirus en murciélagos y monitorear el uso de CEACAM6 como posible vía de entrada viral. El objetivo final, indicaron, es poder predecir y evaluar el riesgo zoonótico de los virus únicamente a partir de su secuencia genética.